Han pasado ya veinte años desde que Instituto Neofacial abriese sus puertas en la ciudad de Badajoz. El primer paciente en estrenar nuestras instalaciones fue José María Corbacho, natural de la capital pacense aunque actual residente en Mérida.
“Conocía a José Carlos desde que estaba estudiando la carrera de Medicina por amigos en común. Y cuando me enteré de que estaba montando la clínica maxilofacial y dental, me puse en sus manos sin pensarlo”, recuerda José María. Era una intervención menor, una extracción de las muelas del juicio, pero no guarda un buen sabor de boca de ese momento. “Llevo bastante mal el tema de las intervenciones y lo pasé fatal, pero no porque me doliese ni nada, sino porque yo estaba muy nervioso”.
De los nervios a la tranquilidad absoluta: La sedación
Aquel primer encuentro em 2006 fue solo el inicio. Años después, José María regresó a nuestra clínica para someterse a intervenciones más complejas de implantología superior e inferior. Conociendo su aprensión, el equipo de Instituto Neofacial aplicó uno de nuestros pilares en atención al paciente: la sedación consciente.
“En la segunda intervención ya me sedaron y no me enteré de nada. Fue un cambio total”, explica.
Gracias a este protocolo, José María pudo completar su rehabilitación oral sin el estrés de la primera vez. Hoy, ocho años después de colocarse sus implantes, los resultados hablan por sí solos: “Estoy encantado. Vengo todos los años a revisión y los implantes han evolucionado estupendamente”.
Su satisfacción es tal que la confianza en Instituto Neofacial se convirtió en una cuestión familiar. Su mujer, al ver los resultados y el trato recibido, decidió también ponerse en nuestras manos para su propio tratamiento de implantes, sumándose a la lista de pacientes que eligen la excelencia y la seguridad.
Para ellos, el secreto de estos 20 años de éxito de Neofacial es la profesionalidad. “Te olvidas de todo, te llaman para recordarte las citas, se amoldan a ti… Y cuando he tenido una urgencia, me han asistido enseguida. Esa tranquilidad no tiene precio”.
Por qué esta historia es importante para nosotros
En Instituto Neofacial, celebrar 20 años no es solo mirar atrás a miles de cirugías exitosas, es celebrar relaciones como la de José María. Su historia nos recuerda que nuestra misión no es solo realizar intervenciones técnicamente perfectas, sino cuidar a la persona que hay detrás, eliminando el miedo y facilitando la vida de quienes confían en nosotros.